Fede Bal negó las acusaciones de Barbie Vélez, calificándolas como un intento de exponerlo públicamente después de 10 años. Aseguró que él es una persona sincera y que la relación, marcada por celos e inseguridades, debió haber terminado mucho antes.
Bal desafió a Vélez a denunciarlo si considera que es un golpeador, y afirmó que él no es la imagen que ella intenta proyectar. Negó ser drogadicto, alcohólico o agresivo, y aseguró que actuó correctamente durante la relación.
Manifestó que la relación fue muy dura y que él mismo se enfermó, pero que no levantó la mano ni agredió a Vélez. Cuestionó que ella hable de él públicamente después de tanto tiempo y le exigió que, si lo hace, sea para pedir perdón.