La conversación gira en torno a las acusaciones que la expareja de Barbie Vélez le habría hecho, tildándola de drogadicta, alcohólica y agresiva. Él niega ser así y sostiene que la relación comenzó con celos e inseguridades mutuas, escalando a una "locura".
Él la desafía a denunciarlo si es golpeador, mientras ella argumenta que lo haría si él la expone públicamente. Se menciona que la relación debió terminar mucho antes.