Colombia se prepara para elegir presidente en un clima de alta violencia, con un precandidato asesinado el año pasado y un aumento del 100% en secuestros. Los comicios definirán si el país ratifica a la izquierda en el poder o gira hacia la derecha. El presidente saliente, Gustavo Petro, termina su mandato con cifras mixtas: crecimiento del salario mínimo y caída del desempleo, pero un déficit fiscal elevado y una política de paz total fallida.
Las encuestas sugieren una segunda vuelta. Iván Cepeda, del partido de Petro, lidera los sondeos con una propuesta de continuidad de las políticas sociales y negociaciones de paz. Sus adversarios lo critican por su pasado ligado al conflicto. En segundo lugar se ubica Abelardo de las Triella, un empresario admirador de Trump y Milei, que propone mano dura contra la delincuencia y medidas drásticas.
En tercer lugar está Paloma Valencia, del partido de Álvaro Uribe, quien aboga por la militarización del conflicto y tiene posturas conservadoras. La elección enfrenta dos visiones irreconciliables: profundizar las reformas sociales o militarizar el conflicto y desmantelar lo construido. El resultado tendrá implicaciones para el futuro de América Latina.