Las elecciones en Colombia transcurrieron con total normalidad y tranquilidad, a pesar de las preocupaciones por posibles episodios de violencia política, incluyendo el asesinato de un precandidato presidencial, Miguel Uribe.
La participación ciudadana fue alta, con un 57% del padrón votando, superando el 54% de las elecciones presidenciales anteriores. Cabe destacar que en Colombia el voto no es obligatorio.
Se resalta la importancia de la alta participación en un contexto donde previamente hubo episodios de violencia política, lo que demuestra un avance hacia la normalización del proceso electoral.