Se narra la historia del diamante Taylor Burton, una gema de 68 kilates que fue obsequiada por Richard Burton a Elizabeth Taylor por la suma de 1.100.000 dólares. Este diamante marcó un hito al ser la primera vez que se pagaba una cifra tan elevada por una joya.
El debut de la joya se produjo en el cumpleaños número 40 de Grace Kelly, princesa de Mónaco. Elizabeth Taylor solicitó que el diamante se engarzara en un collar en lugar de un anillo. Cartier se encargó de la elaboración, y el collar fue transportado con guardias de seguridad desde Estados Unidos hasta Mónaco, donde la actriz lo lució por primera vez.