Se describe el barrio donde se movía Agostina como una zona con comercios, movimiento de vehículos y transporte público, incluyendo una rotonda y paradas de colectivos.
Se menciona la presencia de negocios como una roticería, un frigorífico y un local de repuestos para motos, configurando un entorno de barrio con actividad comercial.
A pesar del movimiento, se reitera la percepción de que es un barrio normal, aunque se reconoce la existencia de inseguridad generalizada en la ciudad.