Se vislumbra un posible acuerdo de paz entre Estados Unidos, Irán e Israel, aunque aún restan definir puntos clave. Se habla de una tregua de 60 días mientras se negocian detalles cruciales como el paso por el estrecho de Ormuz y el manejo de las reservas de uranio enriquecido.
Mientras tanto, Israel reporta más de 50 infraestructuras destruidas durante la guerra, incluyendo rutas, túneles, puentes y líneas ferroviarias. El gobierno iraní trabaja en la reconstrucción para evitar interrupciones en el comercio exterior y restablecer la conectividad logística.
En el ámbito económico, la guerra afecta a Irán, con una inflación interanual de abril del 3.8%, duplicando la meta del 2%. Las expectativas de un acuerdo ayudan a moderar los rendimientos, pero la presión inflacionaria persiste, según especialistas.