Se analiza la complejidad de la autopsia en el caso de Agostina Vega, particularmente en lo referente a la posible agresión sexual y la dificultad para recolectar pruebas debido al estado del cuerpo desmembrado.
Se detalla que la afectación de vísceras y la dificultad para realizar análisis típicos de presuntos abusos sexuales complican la investigación. La posible agresión sexual, si se confirma, podría explicar el móvil del crimen y cambiaría la calificación penal, aunque su prueba se dificulta por el estado del cuerpo y la contaminación del lugar del hallazgo.