Se analizan los detalles del plan para ocultar el cuerpo de Agostina y la improvisación del asesino para lograr impunidad. A pesar de un plan inicial, el accionar del acusado fue burdo y dejó rastros, como el uso de su teléfono celular y un auto prestado.
Se discute la lentitud del operativo policial, que permitió al acusado ganar tiempo y, posiblemente, ocultar el cuerpo de manera más efectiva. La investigación se vio retrasada, lo que dificultó el esclarecimiento del caso en las primeras 24 horas.
Se detalla cómo el acusado utilizó un Ford K negro para trasladar los restos y cómo cámaras de seguridad permitieron rastrear sus movimientos. La autopsia revelará detalles sobre el abuso sexual y la intencionalidad del crimen, que probablemente comenzó como una violación y terminó en homicidio para asegurar la impunidad.