Se analiza la complejidad de determinar la data de muerte y las causas en casos de cuerpos desmembrados, como el de Agostina, donde la putrefacción puede variar según la exposición de las partes.
Se explica que la putrefacción diferencial, donde distintas partes del cuerpo se descomponen a ritmos diferentes, complica la estimación del tiempo transcurrido desde el fallecimiento.
Se discute la importancia de la fauna cadavérica (insectos y larvas) como indicador clave para la data de muerte, especialmente en cuerpos en avanzado estado de descomposición.
Se cuestiona la metodología utilizada en la autopsia, señalando que la falta de detalles sobre la data de muerte y las condiciones de preservación de las partes puede comprometer la investigación.