Se especula sobre la posibilidad de un acuerdo entre Irán y Estados Unidos, donde Irán se comprometería a no construir armas atómicas. Sin embargo, se expresa desconfianza sobre la fiabilidad de dicho acuerdo, especialmente por parte de Estados Unidos.
Se menciona la preocupación de Estados Unidos por el destino del uranio enriquecido iraní, temiendo que pueda ser entregado a Rusia o China, como ocurrió en 2015. La falta de transparencia en las negociaciones genera incertidumbre sobre los avances reales en el conflicto.