Se critica la falta de autocrítica del fiscal Garzón respecto al manejo de la investigación por la desaparición y hallazgo del cuerpo de Agostina. A pesar de que la intervención de la policía y los perros detectaron el cuerpo, se cuestiona si una actuación más rápida ante la denuncia de la madre podría haber evitado la agonía de la familia y el ocultamiento del cuerpo por parte de Barrelier.
El fiscal Garzón no ha pedido perdón a la familia y mantiene una postura de que "se hizo todo bien", felicitando a los perros y equipos de rescate. Sin embargo, se argumenta que si se hubiera actuado a tiempo ante la denuncia de la madre, se podría haber evitado la disposición final del cuerpo y dado una respuesta más rápida a la familia.
Se señala que Barrelier podría haberse fugado, ya que tuvo múltiples advertencias y la familia lo señaló directamente. La falta de autocrítica por parte de la fiscalía es un punto central de la crítica.