La Paz, Bolivia, enfrenta una crisis sanitaria debido al bloqueo de carreteras y la escasez de combustible, lo que ha provocado la suspensión parcial de la recolección de residuos. Los contenedores de basura desbordan y los montones de bolsas se acumulan en las aceras, mientras los trabajadores de saneamiento intentan mantener la limpieza.
La falta de combustible restringe gravemente el funcionamiento de los camiones recolectores, obligando a la implementación de medidas de emergencia de salud pública. Los trabajadores priorizan áreas clave ante la escasez de recursos, evidenciando la crítica situación generada por el bloqueo.