Expertos en la causa del crimen de Agustina debaten sobre la precisión de la data de muerte informada por la fiscalía, cuestionando la estimación de seis días.
Se discuten los métodos forenses para determinar el tiempo de fallecimiento, como la temperatura corporal, el humor vítreo y la entomología forense, señalando que los rangos suelen ser amplios y dependen de diversos factores ambientales.
Uno de los especialistas expresa un fuerte disenso con la fiscalía, afirmando que el fiscal mintió al determinar la fecha de muerte sin consultar previamente a los médicos forenses, lo cual considera inédito en su experiencia.
Se pone en duda la rigurosidad de la estimación de la fecha de muerte, sugiriendo que el fiscal podría haberse equivocado al basarse en información que no era concluyente, y se menciona la posibilidad de que la fecha estimada no sea precisa.