La casa del único detenido por el femicidio de Agostina se encuentra deshabitada y bajo estricta preservación policial. Los ocupantes se retiraron tras conocerse la noticia del hallazgo del cuerpo.
Se cuestiona la pasividad de quienes habitaban la vivienda y si pudieron haber escuchado o visto algo que alertara sobre lo sucedido. La policía trabaja en la preservación del lugar para futuras diligencias.