Se profundiza en la posibilidad de que Claudio Gabriel Valerrier haya actuado con cómplices en el desmembramiento del cuerpo de Agostina, argumentando que realizar esta acción solo es extremadamente difícil. Se menciona la existencia de un caso anterior en Rosario donde una mujer desmembró un cuerpo y necesitó ayuda.
Se debate sobre el perfil de Valerrier, sugiriendo que podría tratarse de un "manipulador serial de mujeres" y un "perverso" más que un criminal organizado. Se señala que su rudimentaria forma de actuar, como ser captado por cámaras y mostrar su rostro al remisero, indica una falta de planificación sofisticada.