Se denuncia que durante la gestión de Javier Milei, el Banco Nación otorgó 1120 créditos hipotecarios a personas políticamente expuestas, contradiciendo el discurso anti-casta del gobierno.
Se revela que el gobierno modificó las normativas del Banco Nación para facilitar el acceso de funcionarios públicos a créditos, los cuales representaron una parte significativa de los préstamos otorgados, especialmente los de alto valor. Se cuestiona la cifra oficial del 0.2% de créditos a funcionarios públicos, señalando que fue mucho mayor.
Se mencionan casos específicos como el de Francisco Paoltroni, quien pasó de ser crítico del gobierno a estar alineado tras recibir un crédito, y el de Santiago Santurio, diputado de La Libertad Avanza que obtuvo un préstamo de 300 mil dólares. Se critica la distribución de privilegios a la "casta mileísta".