Una figura de la televisión expresó su dolor y dificultad al enterarse que su programa no continuaría, trasmitiendo la noticia con honestidad a la audiencia que la acompañó durante años.
Se mencionó que en el programa se tocaron diversas denuncias y que incluso a uno de los participantes, Eduardo, se lo acribilló al aire, mientras que a otra participante de Gran Hermano le enviaron una orden judicial a su domicilio.