El concejal Ricardo Moreno reflexiona sobre su rol como abogado defensor de personas con antecedentes penales y su trabajo en la municipalidad. Normaliza la contratación de personal en la administración pública y defiende su derecho a ejercer la abogacía, argumentando que no es responsable de los actos posteriores de sus clientes.
Moreno utiliza la metáfora de "500 personas que entran a la administración pública" para justificar la contratación de personal, sugiriendo que es una práctica habitual. Su discurso evidencia una visión pragmática y, para algunos, cínica, sobre la interrelación entre la política, la justicia y la administración pública.