Una comerciante de San Martín, identificada como Marcia, denuncia ser víctima de ataques incendiarios recurrentes por parte de un pirómano, que han dañado su negocio y generado una profunda desesperación.
Las cámaras de seguridad captaron la frecuencia y gravedad de los ataques, pero hasta el momento no se ha identificado al agresor, lo que limita las posibilidades de denuncia formal.
Marcia relata que los ataques han afectado la estructura del local, roto vidrios y generado un clima de inseguridad que le impide trabajar tranquilamente.
La denuncia pública es su único recurso ante la falta de respuestas y la violencia sufrida, clamando por poder trabajar en paz.