Las elecciones presidenciales en Colombia concluyeron con una diferencia de votos menor a la esperada entre los candidatos Petro y Cepeda, lo que generó dudas sobre los resultados preliminares por parte del equipo de Petro, quien cuestionó el aumento del censo electoral. La contienda se dirige a un balotaje, con Desfriel (vinculado al uribismo) obteniendo un 43.74% y Cepeda un 40.9%.
Valencia, quien quedó tercera con casi un 7%, anunció su apoyo a Desfriel. La fragmentación de la derecha y la unidad de la izquierda presentan un panorama complejo para la segunda vuelta. A pesar de que el voto no es obligatorio, la participación fue alta, cercana al 58%. Sin embargo, los discursos de los candidatos se mantuvieron polarizados, con amenazas y denuncias cruzadas, alejándose de la búsqueda de votos en el centro, una estrategia que se observa también en otros países de la región como Perú.