Un cliente consulta sobre la cotización de sus joyas en dólares o pesos, solicitando que se realice al cambio para obtener un número final en la moneda deseada.
Mientras aguarda la cotización, se le explica que el proceso de papeleo se realizará en la plaza. El cliente se muestra satisfecho con la claridad de la tasadora y con el conocimiento adquirido sobre la procedencia y el valor de las joyas heredadas.