El perito forense Raúl Torres analizó la investigación del caso Ángeles Rawson, detallando la importancia de la línea de tiempo y la recolección de pruebas.
Torres explicó que la investigación inicial se centró en el centro de distribución logístico del ASEAMCE, debido a que el cuerpo de Ángeles apareció allí. Sin embargo, la aparición de cámaras de seguridad que ubicaban a un sospechoso en un banco llevó la investigación hacia su círculo cercano.
El perito enfatizó que una orden de allanamiento requiere pruebas contundentes, y que el fiscal actuó correctamente al no allanar la vivienda sin suficiente evidencia. Torres también mencionó que la investigación forense moderna, con reactivos como el luminol, puede detectar rastros incluso después de mucho tiempo.
En cuanto a la posibilidad de que el crimen haya sido cometido por una sola persona, Torres opinó que es factible, y que el grado de desorganización en la escena del crimen sugiere que no fue premeditado. La decisión de trasladar el cuerpo, según el perito, se debió a que la escena comprometía al criminal.