Se cuestionó la demora en la detención de Barrelier, a pesar de tener antecedentes por violencia de género y ser la última persona en ver a Agostina.
Se planteó la lentitud del sistema judicial, comparándolo con una "tortuga con asma", y se criticó la posible influencia de la "baja política" en estas decisiones.
Barrelier, por su parte, negó tener responsabilidad en el caso y afirmó haber colaborado con la investigación, incluso mencionando haber hablado con Milei.