Los abuelos maternos de Agostina, Miguel y Elizabeth, ingresaron a la casa de la joven tras reunirse con el gobernador de Córdoba. La familia se mostró hermética y no brindó declaraciones a la prensa.
Los vecinos continúan acercándose al domicilio para expresar su apoyo y solidaridad. En la zona se observan carteles de búsqueda de Agostina, así como de otras personas desaparecidas, evidenciando la preocupación comunitaria.