Un paro sorpresivo en la línea C de Subte, liderado por un grupo de trabajadores nucleados en el gremio de Néstor Segovia, generó un caos de público conocimiento en la zona de Constitución y afectó a miles de usuarios.
Los motivos del paro incluyen la presencia de asbesto en los túneles y vagones, así como condiciones insalubres de trabajo. La medida, anunciada a través de un tuit anoche, tomó por sorpresa a la mayoría de los pasajeros, muchos de los cuales se enteraron de la suspensión del servicio esta mañana.
Las consecuencias se sintieron en el transporte público, con largas filas de colectivos y un aumento significativo en los tiempos de viaje. Los usuarios expresaron su malestar por la falta de comunicación y el impacto en sus rutinas diarias, especialmente para quienes se dirigían a trabajar o a compromisos importantes.