Una grabación de cámara de seguridad muestra a Claudio Barrelier entrando a su casa con Agostina y, horas después, sacando dos heladeritas portátiles y un bulto grande. Este material confirma que Barrelier estaba manipulando elementos que podrían contener el cuerpo desmembrado de Agostina.
La grabación, de 36 horas, revela que Agostina entró con vida a la casa, pero no se la ve salir. El accionar de Barrelier manipulando las heladeras portátiles y conservadoras es la confirmación de que Agostina había sido asesinada, aunque aún no se encontraba el cuerpo.