El presidente boliviano Rodrigo Paz confía en una solución pacífica a la crisis social y los bloqueos de carreteras, que ya llevan días y son sostenidos por el sindicato de trabajadores.
Paz espera que el sufrimiento de la población termine pronto y llamó a la reconciliación nacional. El conflicto se originó tras la quita de subsidios al petróleo y los hidrocarburos, lo que provocó un aumento en el transporte y los alimentos.
Se estudia la posibilidad de un referéndum revocatorio extraordinario para consultar a la población sobre la continuidad del presidente y del Parlamento. El conflicto representa el mayor desafío político e institucional para el gobierno que asumió en noviembre de 2025.