Se subraya la necesidad de estar atentos tanto a los varones como a las chicas, reconociendo las dificultades que enfrentan los padres modernos, a menudo sobrecargados con múltiples responsabilidades laborales.
Se menciona la problemática de los "padres abandonónicos" y la extensión de ciertas actitudes juveniles a la adultez, donde los padres delegan excesivamente la autonomía de sus hijos.