El asilo eclesiástico en Bremen se ha convertido en un problema debido a su alta incidencia en relación con la población. El senador de Interior de Bremen, Ulrich Moider, ordenó una intervención policial para la deportación de un solicitante de asilo, lo que generó un conflicto con la comunidad eclesial.
En la conferencia de ministros del interior, se abordó la cuestión del asilo eclesiástico, revelando que Bremen registró 200 casos, mientras que Renania Palatinado y Baden-Württemberg tuvieron 23 cada uno. Esta disparidad evidenció la necesidad de abordar la ineficiencia del complejo proceso migratorio y de asilo.