El criminalista Raúl Torre analizó los indicios de un descuartizamiento, sugiriendo que fue defensivo y no por placer.
Se especula que el acto buscaba ocultar el cuerpo para evitar comprometer al agresor, quien se encontraba en su propia casa.
El criminalista Raúl Torre analizó los indicios de un descuartizamiento, sugiriendo que fue defensivo y no por placer.
Se especula que el acto buscaba ocultar el cuerpo para evitar comprometer al agresor, quien se encontraba en su propia casa.