El principal acusado del homicidio de Agustina Vega, Claudio Barrilier, amenazó a una mujer con un arma de fuego en la misma casa donde luego fue encontrado el cuerpo de Agostina. La víctima de la privación ilegal de la libertad, que declaró oficialmente, cuestionó al fiscal por haber liberado a Barrilier, argumentando que debía haber permanecido preso.
La mujer relató que Barrilier la hizo entrar a su casa, cerró la puerta y la amenazó con un arma. Este hecho ocurrió un año antes del femicidio de Agostina. La víctima logró escapar semidesnuda y maniatada con precintos, y fue asistida por vecinos.
La defensa de Barrilier, a cargo del concejal Ricardo Moreno, cuestionó la actuación del fiscal, quien liberó a Barrilier 20 días después de la denuncia, sin que tuviera que presentarse a firmar. Se remarca que Barrilier era considerado un individuo peligroso y continuó trabajando en la municipalidad.