El tío de Agostina, Franco, describió al sospechoso Barrelier como un "psicópata manipulador" que intentaba controlar a su hermana Melisa. Advirtió sobre su comportamiento, pero lamentablemente no fue escuchado.
Se expone cómo estos depredadores generan "dependencia afectiva", aíslan a sus víctimas de su entorno y establecen otras formas de dependencia, como la provisión de drogas o dinero. Se menciona que incluso casos de pedófilos han llegado a seducir a menores con apuestas deportivas.