Raúl expresa su determinación de llegar hasta el fondo del asunto, a pesar de posibles miedos. Critica duramente al ministro de seguridad Quintero, sugiriendo que su interés radica en las cámaras y no en la resolución de casos.
Se mencionan casos similares y no resueltos en Córdoba, como la desaparición de Liam y el caso de la niña Mamani, para evidenciar la inacción de las autoridades y la justicia.
Se critica la falta de empatía del ministro Quintero, quien nunca contactó a la familia de Agostina para ofrecer apoyo, a pesar de la gravedad del caso y de su cargo. Se pide la intervención del gobernador ante la inoperancia de las autoridades locales.