Se revela que una mujer, supuesta amante, habría encubierto a Gabriel Vega y solicitado el auto para trasladar el cuerpo de Agostina Vega. Esto sugiere la participación de al menos otra persona en el crimen.
Se reitera la pregunta sobre si era la primera vez que Agostina iba a esa casa, y se insiste en la necesidad de esclarecer si alguien más ayudó al imputado en el asesinato y posterior limpieza del vehículo.