Se analiza el perfil de Barrelier, sospechoso en el caso Agostina, y se sugiere que podría haber utilizado cuentas falsas de adolescentes en redes sociales para contactar y captar víctimas.
Esta táctica le permitiría obtener información sobre las vulnerabilidades de las jóvenes y establecer un vínculo de confianza. La investigación busca determinar si efectivamente recurrió a este método.
La credibilidad de Barrelier se ha visto afectada por sus continuos cambios de narrativa ante nuevas evidencias, lo que complica la investigación y genera dudas sobre sus intenciones.