El avance de la "República de la Soja" en Paraguay se analiza como una consecuencia de la estructura económica definida durante la dictadura y la década del 70.
Cinco empresas multinacionales (Bayer Monsanto, Singenta, ADM, Luis Dreyfus y Cargill) dominan este esquema a nivel mundial y están implantadas en el país.
"Se puede decir que la soja y el plan Cóndor representan dos caras de la misma moneda", se afirma, vinculando la expansión agroindustrial con las estructuras represivas del pasado.La deforestación, impulsada por la siembra de soja transgénica resistente a la sequía, es señalada como la causante de la crisis climática actual, con sequías e inundaciones recurrentes. Las corporaciones, en lugar de ofrecer soluciones reales, desarrollan tecnologías que agravan el problema.