El sistema de balizamiento del Aeroparque es crucial para la orientación visual de las aeronaves, especialmente en condiciones de baja visibilidad como la niebla. Las luces rojas marcan el inicio de la pista y guían a los pilotos durante el aterrizaje y despegue.
A pesar de la niebla, no se espera el cierre de la pista, aunque sí posibles demoras o desvíos en algunos vuelos. La visibilidad reducida puede afectar las operaciones aéreas, pero la tecnología de balizamiento ayuda a mitigar estos riesgos.