La destitución de Usmane Sonko como primer ministro de Senegal por parte del presidente Basirudio Maifai marca una ruptura en su alianza política. Sonko, celebrado por sus seguidores como una victoria, ahora tiene vía libre para enfocar su ambición presidencial.
La situación política en Senegal es sin precedentes, ya que el presidente Maifai debe su cargo en gran parte a la popularidad de Sonko. Ambos fueron funcionarios de Hacienda y estuvieron encarcelados antes de las elecciones de 2024. Las tensiones surgieron por diferencias en el liderazgo y el control del partido gobernante.
A pesar de la discordia, Sonko mantiene un amplio apoyo popular. La carrera hacia las elecciones presidenciales de 2029 ya está en marcha, con ambos políticos buscando consolidar sus posiciones y atraer votantes.