Los primeros dos amistosos de la Selección Argentina, programados para el 6 y 9 de junio, se jugarán con un equipo altamente alternativo. Esta decisión responde a la necesidad de cuidar a los jugadores que llegan con molestias físicas, priorizando su estado para el Mundial.
Se espera que el equipo titular no vea acción en estos encuentros, buscando evitar cualquier riesgo de lesión adicional. La estrategia apunta a preservar la integridad de los jugadores clave mientras se evalúan alternativas para la conformación final del plantel mundialista.