Se relata la historia de la cesión de tierras a San Martín en la zona de Mendoza, donde se buscaba fundar una ciudad.
El gobierno accedió a la solicitud de San Martín de 200 cuadras, pero un escribano intervino al considerar que un padre no podía renunciar en detrimento de su hija. Finalmente, San Martín recibió tierras en lo que hoy es el Museo La Tebaiba.
Aunque San Martín deseaba pasar sus últimos días allí, las cuestiones políticas se lo impidieron. La ciudad, que lleva su nombre y fue delineada por él, es destacada como la única ciudad histórica delineada por el gobierno.