El testimonio del remisero fue crucial para reconstruir las últimas horas de Agostina. El chofer relató que la nena le dijo que iba a encontrarse con el novio de su mamá para darle un "regalo sorpresa".
El remisero notó extraño que el encuentro fuera en una zona de hoteles y que el hombre que la esperaba estuviera encapuchado y evitara mostrar el rostro. A pesar de esto, la dejó a dos cuadras de la casa de Claudio Barrelier.
El hombre pagó el viaje con dinero y un dólar, sin mostrar la cara, lo que generó sospechas en el remisero y alertó sobre la posible situación de riesgo de la menor.