El testimonio de Ariel, el remisero que trasladó a Agostina la noche de su desaparición, aporta detalles cruciales sobre el último viaje de la menor.
Ariel relata que Agostina solicitó un viaje a casa de Claudio Barrilier, presentándolo como el novio de su madre, y que le dijo que iban a sorprender a su madre.
El remisero expresó dudas sobre la situación al notar que se dirigían a una zona con hoteles de alojamiento, pero la confianza de Agostina y el hecho de conocer a su familia lo llevaron a completar el viaje.
Ariel describe a Barrilier como una persona que evitaba el contacto visual y se mostraba encapuchado, lo que le generó sospechas posteriores sobre su comportamiento.