Expertos analizan el perfil de Claudio Barrelier, el principal sospechoso en el caso de Agostina, describiéndolo como un psicópata integrado con una mente perversa y manipuladora.
Se detalla que este tipo de individuos suelen mostrarse agradables y simpáticos, lo que les permite integrarse socialmente y ganarse la confianza de sus víctimas, dificultando su detección.
Los especialistas coinciden en que Barrelier no actuó impulsivamente, sino que planificó el crimen meticulosamente, aprovechando la vulnerabilidad de Agostina para llevarla a su domicilio.
Se enfatiza que la aparente normalidad de los psicópatas integrados, como Barrelier, contrasta fuertemente con su capacidad para la manipulación y la ausencia de empatía, características que les permiten cometer actos atroces sin remordimiento.