La psicóloga forense Cecilia Albamonte analiza el perfil de Claudio Barrelier, señalando características psicopáticas y la falta de evaluación de riesgo de reincidencia que falló en su caso. Se destaca que Barrelier no debería haber estado en libertad.
Se enfatiza la planificación del crimen y la posible manipulación de mujeres en la vida de Barrelier, incluyendo a su hija. Se plantea que Barrelier se encuentra rodeado de mujeres en esta causa: Agostina (víctima), su pareja, su hija y su madre.
La víctima principal es Agostina, y se subraya la doble protección que debe recibir por ser niña y mujer. Se asegura que la fiscalía trabajará con perspectiva de género en la calificación del hecho.