El Paris Saint-Germain se coronó campeón de la Liga de Campeones por segundo año consecutivo al vencer al Arsenal en penales (4-3). El equipo francés dominó el partido con mayor número de ataques y posesión de balón.
Tras un empate a uno en el tiempo reglamentario y la prórroga, el fallo del último penal del Arsenal selló la victoria del PSG. Se reportaron disturbios en París a pesar de la movilización de más de 22.000 agentes del orden.