Un periodista expresa su apoyo al gobierno de Milei en algunos aspectos, pero advierte que si Adorni no es removido, el gobierno terminará mal.
Se critica la estrategia del gobierno de atacar al periodismo, considerándolo una "guerra perdida", y se defiende la importancia del periodismo como pilar de la democracia.
Se argumenta que, si bien se puede imaginar un país sin Caputo o sin Milei, es imposible imaginarlo sin periodismo, y se destaca el rol de los periodistas en representar y defender a la gente.