En el consultorio de dudas existenciales del programa "Ambiente y medio", se abordó la intrigante pregunta sobre si los peces beben agua y cómo lo hacen.
Se explicó que la hidratación de los peces depende de si son de agua dulce o salada. Los peces marinos, al vivir en un entorno con mayor concentración de sal que sus fluidos corporales, tienden a perder agua. Para compensar, beben agua de mar y sus branquias expulsan el exceso de sal, mientras que sus riñones producen orina concentrada.
Por otro lado, los peces de agua dulce absorben agua constantemente por ósmosis debido a que su entorno tiene menos sales. Para evitar la sobrehidratación, apenas beben y excretan grandes cantidades de orina diluida. Su principal desafío es no "aguacharse", es decir, llenarse de agua en exceso.
La regulación de estos procesos es hormonal y automática, no una experiencia consciente como la sed humana. Finalmente, se mencionó que los peces migratorios (anádromos), como el salmón, reconfiguran su sistema de regulación salina al cambiar de hábitat, adaptándose a las condiciones de agua dulce o salada.