Las pandillas en Guatemala extorsionan y generan inseguridad, financiándose principalmente a través de este flagelo. David, dueño de un negocio, relata los hostigamientos constantes que sufre.
Edwin Cordero Adorn, líder social y ex pandillero, impulsa la reinserción de miembros de pandillas, señalando que más del 90% de las extorsiones se coordinan desde las cárceles. La venta de drogas en zonas rojas es otra fuente de financiamiento criminal.
El gobierno de Arévalo ha incrementado los operativos policiales y construido cárceles de máxima seguridad para combatir la criminalidad, buscando evitar un conflicto a gran escala como el de El Salvador bajo Nayib Bukele.