El abuelo de Agostina denunció que el padre de la niña ejercía maltrato psicológico y físico sobre ella, además de mantener una relación conflictiva con la madre.
Según el abuelo, el padre decidió no tener contacto con Agostina por voluntad propia hace un año, a pesar de que la niña buscaba su apoyo.
Se indicó que el padre fue denunciado por maltrato hacia su nieta y que la situación familiar era desarticulada, lo que pudo haber facilitado el accionar del delincuente.